Un drenaje funciona o no sirve. No hay punto medio.
Dos casos que vemos todas las semanas. El patio plano de 100 m² en condominio que quedó sin resolver cuando terminaron la casa, y hoy es un pantano cada vez que llueve. Y el lote en pendiente con una casa vieja y sólida, donde veinte años de aguaceros ya tomaron sus decisiones y el drenaje tiene que trabajar alrededor de ellas.
Los drenajes cortos y enredados — con cruces, cotas difíciles y poco espacio — son los que las constructoras grandes prefieren no hacer. Son los que mejor hacemos.